Beatriz Zepeda

RUTAS DE PLATA

_ME LLEVA EL TREN

El panorama de la historia de la pintura en Occidente nos deja ver cómo es que, a lo largo del tiempo, aquí y allá, han aparecido productores que destacan por haber consagrado su trayectoria al cultivo de un solo tema. Giogio Morandi, es, quizás, el más conocido de todos, pero igual podríamos mencionar, tan sólo del periodo moderno y del ámbito que nos es más cercano, Latinoamérica, al colombiano Luis Caballero, el costarricense Mario Madrigal, ó al argentino Juan José Cambre. A estos nombres hay que sumar el de Beatriz Zepeda…

El que un autor consagre su obra a la representación, una y otra vez, del mismo tema es resultado de una compleja red de motivaciones, necesidades y satisfactores, entrelazada por la certeza de Heráclito de que nunca nos bañamos dos veces en el mismo río, y que, por tanto, lo que parece ser la misma realidad, en verdad es una nueva, y desconocida hasta entonces, versión de ella.

El tren, el ferrocarril, el Railway, el Chamin de fer, las vías, los vagones, las estaciones, plataformas y tanques, son y no son para Zepeda, cada uno de los elementos contenidos, y que a la vez forman, el mundo, digamos, ferroviario, que brinda a Zepeda una oportunidad de trabajo diferente sin necesidad de cambiar de tema. Puede transitar de la pintura a la escultura y a la instalación, puede ser abstracta o naturalista, puede abordar la imagen histórica, documental, puede inventarla, sin abordar otro tema que aquel con el que se ha dado a conocer y con el que la identificamos.

Xavier Moyssén L.

(Texto de la presentación de la exposición Rutas de Plata)

 

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