Adrián Villar Rojas

mi familia muerta ARUN RENACENTISTA DEL SIGLO XXI

El argentino Adrián Villar Rojas tiene 36 años y ya su obra lo eleva a la categoría de artista consagrado. Sus esculturas, que parecieran concebidas simultáneamente por un cónclave de activos espectros: Lewis Carroll (el mundo maravilloso de Alicia), Auguste Rodin (el mundo del hombre a plenitud), Christo (el mundo del arte espectacular), J.K. Rowling (el mundo fantástico de Harry Potter) y Leonardo Da Vinci (el mundo tetradimensional del genio) le han franqueado la entrada a las grandes galerías, museos, exposiciones y ferias de arte a nivel internacional. Por la entrevista que le hizo Gustavo Pérez Díez para la revista Arteinformado, Adrián muestra, además, un buque de lecturas diversas: de la literatura de Enrique Vila-Matas y Salman Rushdie a las reflexiones lingüísticas de Wittgenstein y la filosofía existencialista de Martín Heidegger. Con su obra y sus lecturas bastaría para hacer de Villar Rojas un artista insular en el ámbito de la plástica universal. Pero es también el estilo en la exposición de sus ideas: se trata de una serie de esculturas verbales a partir de las cuales define su visión del arte en relación con la naturaleza y la humanidad que lo rodea. Cuando Pérez Díez le pregunta sobre el momento que vive como artista mientras da los últimos toques a su primera exposición individual en Italia, que será montada por la Fondazione Sandretto Re Rebaudengo de Turín, Adrián respondió que sentía ese momento “de final”, como cuando algo se acaba y no hay más, como la muerte misma. Quien conozca su obra podrá preguntarse si entre su estado de ánimo y aquella enorme ballena de 28 metros de largo que esculpió en la primavera de 2009 para una Bienal en la muy septentrional ciudad argentina de Ushuaia no hay una metáfora y una premonición: en caso de que las ballenas lleguen a extinguirse sólo quedará, por todo testigo inerte, aquella esculpida por Adrián en medio del pequeño bosque Yatana. Si el ecocidio se extiende, el final, la muerte, no será sólo una visión de cada paso de la vida, sino de animales y naturaleza orgánica reales. Y por lo tanto, de aquello que de naturaleza y animal tiene nuestra propia especie. Por último, como paradoja y como presagio opuesto al de las ballenas amenazadas por obra humana, hay que mencionar que el título de la exposición de Adrián Villar Rojas es Renacimiento.
Ver la entrevista completa que publica Arteinformado en:http://www.arteinformado.com/…/adrian-villar-rojas-en-este-…

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